Historia China Okinawa Estados Unidos México

LA INDIA

Las raíces de la civilización india se remontan en el tiempo hasta la prehistoria. La primera actividad humana en el sub-continente indio puede ser hallada en la Temprana, la Media y la Tardía Edad de Piedra (400,000 - 200,000 antes de nuestra era). Se han hallado utensilios de todos estos tres períodos en Rajasthan, Gurajat, Bihar, algunas partes de lo que hoy es Pakistán y en el extremo sur de la Península India. 

Estos pueblos paleolíticos fueron cazadores y recolectores semi-nómadas durante muchos milenios. Existían cinco razas principales cuando tuvo lugar el cambio a un estilo de vida agrícola, a mediados del noveno milenio antes de nuestra era. Estas eran la raza Negrito, la Proto-Australoide, la raza Mediterránea, los Mongoloides y el pueblo Alpino.

Las primeras evidencias de asentamientos agrícolas en las planicies occidentales del hindus son aproximadamente contemporáneas con similares desarrollos en Egipto, Mesopotamia y Persia. Estos asentamientos crecieron gradualmente y los habitantes comenzaron a utilizar el cobre y el bronce, domesticaron animales, fabricaron vasijas de barro y comenzaron actividades de comercio. 

Una de las primeras civilizaciones en desarrollar sistemas de autoprotección militar altamente especializados fueron las castas hindus, sobre todo de la región de Kerala, existen tradiciones orales y escritos que hacen mención de un extraño arte practicado en el Kalaripayat o Vajra Musti que atacaba un grupo de áreas especificas en el cuerpo humano llamadas Marma, las cuales tenían relación con las mismas áreas usadas en el masaje tradicional para aliviar ciertas molestias y enfermedades.

En sus inicios, la doctrina de los Marmas estuvo asociados a disciplinas marciales, donde eran estudiados para inflingirles daños a los enemigos en esos puntos críticos corporales. De hecho, diversos maestros del Kalaripayat, disciplina marcial, reconocen de 160 a 220 Marmas en la práctica marcial, y en la terapia usan los 107 de Sushruta. Se cree en esta disciplina, que la lesión del un Marma bolquea o corta el Nadi (conductos sutiles o pránicos, entre los cuales el nadi central Sushusma conecta los 7 chakras principales). Al bloquearse un nadi, se interrumpe a la vez el flujo de prana y el flujo de vata. Sólo se produce daño fisiológico si hay penetración unos 2 a 3 centímetros en los tejidos situados bajo del punto afectado. En estos casos, para restituir la corriente del prana bastaría una palmada firme aplicada el Marma similar opuesto del cuerpo. 

Según R. Svoboda, un Marma es un punto del cuerpo debajo del cual se cruzan estructuras vitales que tanto pueden ser físicas como sutiles, o de ambas clase. Algunos de estos puntos son idénticos a los puntos de acupuntura, y otros casi idénticos. Los daños que pueden sufrir los Marmas a causa de traumatismos externos o de desequilibrios metabólicos internos tienen consecuencias graves y potencialemente fatales. 

 

Según Deepak Chopra, al estimular los Marmas se puede vitalizar la conexión entre la consciencia y la fisiología. En general, las asanas del yoga estimulan los diferentes Marmas al estirarse cuando se aplican sus suaves ejercicios. 

Un Marma no es siquiera una verdadera estructura, porque no existe en todo momento. Las investigaciones de los Marmas, destacan que el Marma existe solamente en la medida en que hay energía en el cuerpo -es decir que un cadáver no tiene Marmas- y que cualquier Marma sólo está plenamente activado cuando recibe un aporte real de prana (concepto hindu similar al ki o chi de los orientales).